De verdad que en este momento no hay nada que describa como estoy pasando estos últimos meses, os acordáis cuando dije que irme a vivir a otro lugar arreglaría las cosas? Pues no, los demonios siempre vuelven, las decepciones, todas esas heridas que creía cerradas.
Para añadir más presión, esa fecha que tanto temo se esta acercando sigilosamente hacia mi.
No si el problema soy yo o qué es lo que pasa...me gustaría ser esa persona confiada y segura que aparento al resto, pero el interior es lo que más tira hacia dentro, lo siento.
Sigo sin ver un futuro, aún no tengo decidida ninguna tontería, pero si pienso en ellas.