sábado, 10 de enero de 2015

Bonita 31.

Ya estoy harta. Harta de mí misma,siempre deprimida y llorando. Todo esto a raíz de una época depresiva que pasé hace unos años por bullying,si bullying. A partir de ese momento toda mi autoestima está por los suelos y en muchos casos es inexistente.
La mayoría de los días caen gotas por mis mejillas,a veces son por tonterías y a veces no; siempre he tenido miedo de que esto se repita en un futuro,al menos en mi caso todo esto no acabó en una tragedia. Mi tragedia aún continúa,aún no he podido entender el porqué a mí,pero siempre tengo el amargo recuerdo de que no guste a nadie,además esas palabras que dijeron todavía siguen en mi cabeza. Todos esos recuerdos que me hunden cada día un poco más y que hace que me haga antisocial porque se me hace muy difícil volver a confiar en la gente y saber que no se van a poner en mi contra en cuanto todas esas mentiras resurjan de las cenizas en las que ahora están.

Odio volver a llorar,incluso mientras escribo. Siento que estoy muerta por dentro y ya me quedan pocas sonrisas que ofrecer al mundo. Siento que hay un botón dentro de mi que está constantemente a mi alcance pero nunca me atrevo a tocar, el botón de apagar. No sé si aún hay algo que merezca la pena, algo que me haga levantarme con una sonrisa todos los días, que me diga cosas bonitas y que nunca me deje caer de nuevo.
Necesito un ángel.

No hay comentarios:

Publicar un comentario